
Científicos y conocedores del mundo, antropólogos, primatólogos, ya han hecho su comparativa propia del sinsentido de la existencia con la manida explicación de los instintos. En "El elogio de la mentira" Volker Sommer afirma el hecho de que a los hombres no nos gustan las mujeres gordas porque los genes nos advierten de que el exceso de grasa será malo para nuestra descendencia, igual que la delgadez extrema porque nuestros hijos no tendrán suficientes nutrientes. Millones de años de existencia para seguir como al principio. Además de eso, huelga decir que se mofa de todo aquello que es el arte (o al menos me da esa ligera impresión) con la siguiente frase: "La literatura tan sólo es un pasatiempo para la gente". Carámbanos. Sabrá mucho de simios, pero que se lo mire bien el el médico especializado en filoprimates. Que no estemos saciando nuestras necesidades físicas no quiere decir que estemos ocupando el tiempo con lo primero que encontramos a mano. Menos mal que no dijo nada de la música. Estoy seguro que para él constituye una forma de cortejo. El casto Vivaldi estaría removiéndose en su tumba.
Lo que decía: Millones de años de existencia y no hemos alcanzado a cubrir las necesidades primarias. Creía que Maslow en 1943 ya plantó las bases de la Teoría de la motivación humana. Por lo visto estaba equivocado. He omitido la interpretación de su diferencia entre sexos, véase ansias de exparcir la semilla/búsqueda de seguridad, cariño, bondad...

Imagen: Por lo visto todo un literato y la pirámide de Maslow, por si acaso os interesa.
C.
C.