Son como larvas que crecen por todas partes. En cuanto levantas una piedra salen a patadas los trapos sucios de hace años y no tan años. No hablemos de conspiraciones totales que cumplen las veces de una estructura paranoide, es mucho más sencillo que todo eso.
Como periodista que aspiro a ser, debo oponerme al si tú te callas yo me callo de la elegancia protocolaria de quien cobra para decir lo que se debe creer. Hay algunos que creen a pies juntillas esto de votar para no pensar; echa la papeleta y allí ella ya hará lo que tenga que hacer. Pero lo malo es llegar a la situación en la que un político asume ese papel y se cree con el derecho de poder pensar por los demás, diferenciar el bien y el mal, y sentirse obligado al mangue sin tapujos adjudicándose lo necesario para llegar al nivel de vida que cree merecer.
¿Pero consiste tan sólo en robar? El sistema no funciona y aquí el dinero no sólo pasa de mano en mano, sino que cambia los resultados electorales. Adjunto el link a la noticia de las declaraciones del portavoz socialista Alonso acerca de la condena a dos periodistas de la Ser. Primero porque me parece muy bien que se persiga el rigor de la información a la hora de cumplir con las obligaciones que se tienen como profesionales del periodismo y segundo para que se tome resoluciones según este principio. Ni más ni menos.
Imagen: La cara que se le queda a uno cuando escucha "tamayas" tonterías y gana el Atleti por 5-1.

